Sistemas de retención infantil

Cuando estaba embarazada de mi mayor, Jacobo, un compañero del trabajo me envió un mail con una información que hasta el momento nunca había leído ni escuchado. El asunto era el título de este artículo. Y el mail empezaba así:

Ahora que te vas a meter en el maravilloso mundo infantil, y te vas a hartar de información de todo tipo, permíteme, si no te importa, que te pase la siguiente información.

Esto me sorprendió y me llenó de curiosidad. Y seguí leyendo:

Es un asunto con el que me he topado muy recientemente y lo tengo fresco, y considero que es una informacion importantísima a la hora de tomar decisiones cuando elijas la sillita infantil en la que viajara tu peque. Quizás te suene todo muy raro y quizás un poco extremista , la informacion empieza a llegar a España ahora y no es muy conocida a no ser que te preocupes un poco en buscarla, pero por favor leélos y analízalos, la seguridad de tu peque en el coche está en juego y merece la pena al menos estar informada, y te servirá para que luego decidas como quieres que viaje tu peque.

Es cierto que ahora se oye mucho lo de «a contra marcha» pero en esa época, era la primera noticia que yo tenía del tema.

Además, en el correo había unos enlaces en los que pude ver videos de crush tests dummies de la diferencia de un accidente viajando en el sentido de la marcha y otro a contra marcha.

Madre mía, ¿Qué es esto? Pensé. Yo, que pensaba reutilizar las sillitas que ya no les valían a mis sobrinos, me quedé con los pelos como escarpias. Así que investigando, investigando, llegué a conocer la marca filandesa Klippan y a la única silla que se vendía en aquel momento de la marca y que pasaba el Plus Test: la Klippan Kiss 2. Como no había casi sitios donde las vendían nos tuvimos que hacer más de 50 km para poder verla. Cuando llegamos y la vimos, alucinamos. Yo recuerdo que la comparaba con el maxi-cosi que nos había dejado mi cuñada, que lo teníamos que atar con el cinturón porque no tenía base isofix y aquello se movía para todos los lados y no había ni punto de comparación en la robustez y la estabilidad que veía en la Kiss 2.

Imagen de www.klippan.es

En ese momento entendí la diferencia entre homologación y seguridad.

Que una silla esté homologada no significa que sea segura. Significa que cumple ciertas especificaciones técnicas, de calidad y de seguridad. La silla debe cumplir unos mínimos requisitos para que esté homologada, pero unos mínimos sólo. Así que no hay que fiarse porque una silla esté homologada y ya. Siempre es importante que además de estar homologada, sea muy segura. Y no hay más seguridad que viajar a contra marcha.

Recuerdo que cuando estábamos en la tienda le pregunté a la mujer que nos la estaba enseñando: ¿esta es la mejor silla? Y ella me respondió: ¿Qué significa para ti mejor? y le dije: la más segura. Y ella me dijo:Sí.

Bueno, pues al final la compramos y aún la usamos con mi peque. Es cierto que las sillas a contra marcha son un gran desembolso inicial, pero ésta silla, por ejemplo, es una silla grupo I/II y se usa desde el nacimiento hasta los 18 kg, más o menos hasta los 4 años, aunque depende de cómo sea el peque, ya que hay que tener en cuenta que hay peques de 6 años que no llegan a 18kg, pero también hay peques de 3 que pesan eso o más.

Tengo una amiga que tiene un peque de la edad de mi mayor, a la que le pasé toda la información de acm cuando estábamos embarazadas las dos a la vez y ella decidió gastarse menos dinero al principio y no compró una buena silla y al final entre recién nacido y los 4 años su peque usó 3 sillas diferentes y se gastó en total más dinero que yo, así que le habría salido más rentable comprar desde el principio una única silla a contra marcha. Por lo que, a veces pensamos que el desembolso es mayor, pero a la larga no es tanto.

Nosotros lo que hicimos fue que a todas las personas que nos decían qué queríamos o qué necesitábamos para el bebé, les dijimos que estábamos recaudando fondos para la sillita y entre mi tía y varios grupos de amigos nos la pagaron.

También sé que hay tiendas que actualmente ofrecen créditos para comprar las sillas a contra marcha, por si el desembolso grande al principio echa para atrás la decisión de comprar una buena silla a contra marcha.

Y hay que saber que la peor de las sillas a contramarcha siempre será mejor que la mejor de las sillas a favor de la marcha. Simplemente es física. La cabeza de un niño es muy grande en comparación con el cuerpo y ante un tirón como los que se producen en un accidente en el sentido de la marcha, el cuerpo, que está sujeto a la silla, se queda pegado a la silla, pero la cabeza sale despedida y el cuello, que es la zona más débil, tiene que soportar el peso de la cabeza y al ser casi todo cartílago, no está preparado y se puede romper, produciendo una decapitación interna.

 

Según diferentes estudios, el riesgo de sufrir lesiones graves o de morir en caso de accidente se reduce un 90% cuando los niños viajan adecuadamente en sistemas de retención infantil en contra de la marcha.

Ahora ya hay mucha información sobre este tema, muchas más marcas que venden sillas a contra marcha y muchos más modelos que soportan más kilos y muchos sitios donde las venden. Mi recomendación es ir a un sitio especializado contarles tus circunstancias, el presupuesto con el que cuentas, el coche en el que va a ir la silla, lo que se va a utilizar ese vehículo para llevar a la criatura y ellos te recomendarán la que ellos piensan que es mejor. Y es importante que te la monten ellos la primera vez y que te enseñen a montarla porque tan importante es llevar una silla segura, como llevarla bien colocada.

Nosotros después hemos comprado más sillas para el coche secundario y también cuando nació mi peque y mi mayor ha ido creciendo. Reconozco que somos muy fans de la marca Klippan y todas nuestras sillas han sido de ésta marca, pero sé que ahora hay muchas marcas y modelos muy buenos y que cumplen las expectativas más exigentes tanto en seguridad como en precio.

Bueno, por suerte, aunque hemos estado muy contentos con la silla Klippan Kiss 2, lo más importante es que no hemos tenido que testar si cumplía bien su función porque por suerte no hemos sufrido ningún accidente con ella.

Estoy muy agradecida a mi compañero Jacobo, que aunque ya no trabajamos juntos, me abrió los ojos a una nueva manera de hacer las cosas. Me siento en deuda con él en este sentido y por eso, intento hacer llegar esta información a toda la gente que puedo.

Y vosotr@s, ¿lleváis o habéis llevado a contra marcha a vuestros peques?

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