El cole de mis peques

Yo no soy una experta en crianza. Nadie me dio un manual de instrucciones cuando nacieron mis criaturas, voy aprendiendo día a día como todos los padres y todas las madres o progenitores del mundo, con prueba y error, con lo que funciona con uno y no funciona con otro y con lo que funciona con otro y no funciona con uno. Aprendiendo de ellos, nuestros maestros.

Quiero una educación respetuosa para mis peques. Sin gritos, sin castigos, sin chantajes emocionales. En ocasiones es muy difícil hacerlo así porque nosotros (yo y mi marido, el papity) no hemos sido educados de esta forma, pero lo intentamos día a día.

Por suerte tengo una gran ayuda en el cole de mis peques. Es una escuela libre, respetuosa y activa.

En el cole de mis peques no hay profes. Aquí hay acompañantes. Son acompañantes porque acompañan a los niños y a las niñas. Acompañan sus emociones y nos acompañan a las familias.

En esta escuela los niños y las niñas son el centro del aprendizaje y las acompañantes los guían, por lo que las criaturas eligen la actividad en la que quieren trabajar mientras las acompañantes supervisan. Utilizan la filosofía Montessori, pero no es un cole 100% Montessori. Tienen materiales montessori, waldorf, mucho material reciclado para hacer manualidades, arte o construcciones. Fomentan la imaginación y la creatividad del niño. Y aquí no hay juicios. No hay cosas bien hechas y cosas mal hechas, por lo que no corrigen, simplemente cada uno hace las cosas a su manera. El peque aprenderá a hacer las cosas con el tiempo, practicando y con el ejemplo de los adultos.

En nuestro cole fomentan la autonomía de los peques. Se ponen y se quitan ellos solos la ropa, se sirven ellos la comida, comen solos,…

En esta escuela no hay castigos, sólo consecuencias lógicas. Si hay un conflicto entre varios, lo resuelven ellos con la supervisión de las acompañantes, pero ellas no intervienen a no ser que sea necesario, siempre dejan que sean los peques los que propongan las soluciones y lo resuelvan.

En este cole también se siguen muchos de los principios del bosque escuela, por lo que pasan dos días a la semana en el campo, subiéndose a los árboles y a las rocas, investigando las diferencias que hay en la naturaleza según las estaciones del año, explorando, viendo animales o huellas de animales y aprendiendo desde su vivencia.

Tenemos mucha suerte con este cole porque acompañan las emociones de nuestros peques y las validan, sin juicios y también nos acompañan a los adultos. Tenemos una reunión mensual en la que hablamos del día a día de nuestros peques, pero también de las cosas que nos preocupan y de cómo afrontarlas o de cómo solucionarlas. También nos enseñan cómo presentar material montessori, cómo acompañar la lectoescritura,… Además, podemos preguntarles nuestras dudas a las acompañantes cada día. Si es algo corto, se lo podemos preguntar en la puerta, pero si es algo más largo, se lo podemos mandar al whatsapp que tienen y siempre nos responden con mucho amor y pensando en lo mejor para la familia.

Además es una escuela activa y aunque hay muchas normas tanto para los peques como para los adultos, son muy flexibles y estudian las propuestas y las implementan si son lógicas y vienen de muchos niños o de muchas familias.

Ojalá todos los coles del mundo fueran como el cole de mis peques. Y a ti, ¿te gustaría? A mí me encantaría!

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