Día 4 del aislamiento por el coronavirus

Hoy ha sido un día un poco más complicado porque al ser lunes yo ya tenía que trabajar y la mañana ha sido durilla, además, el papity empezó a tener fiebre anoche.

Como yo tenía el ordenador del trabajo en la habitación, y el papity tenía fiebre, para poder dejarle tranquilo y además que no me peque lo que sea que tenga, he tenido que sacar el ordenador al salón. Por problemas de seguridad en mi trabajo no me puedo conectar mediante una red wi-fi y no tengo un cable de red lo suficientemente largo como para llegar del router al salón. El router no puedo ponerlo en el salón porque cuando me instalaron la fibra pedí que me lo pusieran en la habitación, justo al lado del ordenador, lo que en ese momento me pareció lo más lógico, pero hoy ha dejado de parecérmelo.

El caso es que estirando cables he llegado a conectar el router en la habitación al ordenador en el salón. Pero los cables no llegaban bien y el router justo quedaba en mitad de la puerta de la habitación y no se podía cerrar. Además, los cables quedaban tirantes como a la altura de las rodillas.

No me parecía una buena idea porque cuando los peques se pongan a correr por el pasillo, lo que pensaba que iba a ocurrir es que se iban a tropezar con los cables y se iba a caer el ordenador del trabajo al suelo, se iba a romper y yo iba a tener que dar explicaciones de lo que había pasado. Entonces el papity me ha dicho que taladrara la pared para sacar el cable por el agujero y así que no quedaran los cables colgando.

Era la mejor opción que tenía y aún quedaba media hora para que tuviera que empezar a trabajar,  así que me he tenido que subir al trastero a por el taladro y las brocas. Como en el portal hay peligro y no quería ponerme en riesgo, me he puesto un montón de ropa y por encima un abrigo largo, que digo yo que a ver si me voy a pillar el virus por los tobillos o algo. Me he puesto los guantes y la mascarilla y me he subido. Por suerte no me he encontrado con nadie por el camino. Por suerte para que no me vieran con esas pintas, digo. Al bajar, he montado el taladro y me he dispuesto a taladrar la pared.

La pared mide unos 3 metros y ya tenía un agujero hecho para pasar el cable que va de la fibra al cajetín. He pensado que lo más simple sería desmontar el cajetín y tirar del cable por el lado del salón y volver a montar el cajetín, pero esta vez en el salón. En mi cabeza parecía muy sencillo, pero he pensado como no sepa montar el cable en el cajetín, a ver cómo viene un técnico a mi casa a arreglarme eso en estos momentos, así que he seguido con el plan inicial.

En realidad era tan fácil como hacer un agujero para pasar un cable que sale del cajetín y va al router, y al tener ese cable en el salón podía poner el router en el salón. Así que me pongo a taladrar y parece que va todo bien, casi no me lo creo. Aún me quedaban 10 minutos para empezar a trabajar.

Voy a la habitación, que justo tiene la pared recubierta de estanterías llenas de libros y me pongo a quitar los libros para mover la estantería y poder pasar el cable, cuando lo consigo veo que, mira que la pared es larga y que justo sólo hay un agujero por donde pasa un cable, pues al taladrar he pasado la broca justo por donde estaba el cable de la fibra! Por suerte no he taladrado el cable, pero vamos, creo que ha sido por cosa de 1mm el no taladrarlo.

He conseguido sacar el cable por el agujero y poner la estantería otra vez. Al enchufar el router en el salón con el cable que acababa de pasar, sólo se encendía una luz y se tenían que enceder por lo menos tres. He quitado el cable otra vez, lo he soplado por si acaso se hubiera llenado de polvo del agujero y lo he enchufado y milagrósamente las luces se han encendido.

Ese router va enganchado a otro mediante un cable de red, pero el que tenía era corto y al poner uno más largo nos hemos quedado sin wi-fi. Y quedaban sólo 2 minutos para que yo tuviera que empezar a trabajar. He puesto un cable de red más largo, pero seguíamos sin wi-fi. He probado el cable en todos los agujeros disponibles en el router y nada funcionaba. Ya me estaba empezando a poner nerviosa. He vuelto a poner el cable en el primer hueco que había probado porque ya no quedaban más opciones y ahí lo he dejado. De repente un móvil ha sonado porque se había enganchado a la wi-fi! Yuju! Ya estaba!

Llegaba tarde 2 minutos, pero después de todo lo que había hecho me parecía algo asumible. Me conecto a a la red del trabajo, me pide mis credenciales, cosa que no me pedía la semana pasada, pero bueno, los meto y me devuelve: Error. No se puedo conectar a la IP xx.xx.xx.37. A ver, no me lo puedo creer, ahora qué leches ocurre?

Me pongo a meter todos los identificadores y contraseñas que se me ocurrían y nada. Cuando ya habían pasado 15 minutos probando he escrito a mi jefe para contárselo y me ha dicho que se lo iba a decir al CAU, pero que nadie más tenía problemas. Y yo pensando: la he liado con el cambio del router, a ver cómo lo arreglo!

Cuando me dieron el ordenador en el trabajo, el chico del CAU me dio un teléfono por si tenía algún problema. Me he puesto a buscar el teléfono y como no, el teléfono aparece en el último lugar en el que busco. Llamo al CAU y se lo digo a quien me coge el teléfono y me dice: sí, que es un problema de comunicaciones y os pasa a todos. Síguelo intentando y si en una hora no lo has conseguido vuelve a llamar!

Uff! Menos mal! Nos pasaba a todos, aunque mi jefe me hubiera dicho que sólo me pasaba a mí, pero no era culpa mía!

He estado una hora intentándolo y nada. Mi jefe me ha escrito y me ha dicho que ya le iba a todo el mundo que me tenía que ir, pero a mí seguía sin irme, así que he llamado al CAU otra vez y el chico me ha dicho: estás escribiendo del nombre de dominio delante de tu usuario? Y yo, evidentemente no estaba escribiendo el nombre de dominio delante de mi usuario. Así que lo he escrito y he entrado.

Finalmente me he puesto a trabajar una hora tarde, pero a esas horas y después de todo lo que había pasado, ya estaba cansada!

Por suerte los peques se han puesto a jugar con los playmobil y Al rato ha empezado a nevar y aunque queríamos salir, nos hemos tenido que quedar con las ganas porque no podíamos, aunque al menos ha sido algo diferente. Ha estado toda la mañana nevando, pero no ha cuajado.

Nevando

Mi peque se ha pasado mucho rato sentado encima de mí mientras yo trabajaba y ha sido más complicado de lo normal. Añadido a que el papity ha estado toda la mañana en la cama, a momentos se me ha hecho insufrible.

He puesto la comida para que comieran los peques y al papity se la he llevado a la habitación y yo he aprovechado para trabajar todo lo que no había podido trabajar la primera hora.

Cuando he terminado, mi peque seguía con muchas ganas de mimos y estaba buscando límites, yo ya estaba un poco nerviosa y sin querer he gritado un poco más de la cuenta. Mi peque se ha puesto a llorar y me he dado cuenta de que lo estaba haciendo mal, así que he intentado calmarme y le he pedido disculpas.

He puesto música optimista con el móvil buscando en youtube y nos hemos puesto a bailar los tres y cuando nos hemos cansado nos hemos puesto a jugar con plastilina. Así hemos pasado la tarde hasta la hora de la cena.

Después de cenar hemos recogido el salón, que lo teníamos patas arriba, nos hemos aseado y nos hemos ido a dormir porque estábamos muy cansados.

Y tú día, ¿qué tal ha ido?

 

 

 

* Photos by Misha Feshchak, Jonathan and Meireles Neto on Unsplash

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