Día 31 del aislamiento por el coronavirus

Al principio del confinamiento nos pusimos a plantar tomates y cebollas en tiestos en la terraza y fue algo tan fácil que nos sorprendió mucho. Teníamos tierra en el trastero y tiestos y nos pusimos manos a la obra.

Sólo hay que cortar el tomate en rodajas y ponerlas en la tierra, y después echar más tierra encima. Y regar. Ahora, con el tiempo que está haciendo que hay días que hace sol y días que llueve, yo creo que es el tiempo ideal para que salgan todo tipo de plantas.

Pues nos empezaron a salir unos brotes con dos hojitas. Y la verdad es que estamos muy ilusionados con nuestros tomates, pero sobre todo, algo que siento es que nunca me había planteado que fuera algo tan fácil.

Tengo la sensación de que todo es complicado de obtener y que para todo necesitamos dinero y comprar algo. Pensaba que para tener tomates había que comprar unas semillas especiales o algo así, pero al ver que ha sido algo tan sencillo, que la naturaleza hace el resto y que todo está preparado para la vida y me sorprende a la vez que me ilusiona.

Con las cebollas también fue parecido, cogimos una cebolla y la metimos dentro de la tierra con los pelillos hacia abajo. Y ahí está saliendo. La verdad es que es una ilusión tremenda cuando van saliendo las plantitas.

Y tú, también estás plantando un huertito con tus peques en casa?

 

* Photo by Mockup Graphics on Unsplash

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