Día 29 del aislamiento por el coronavirus

Hoy al levantarnos, hemos desayunado, hemos sacado nuestra masa de pan de frigo y hemos precalentado el horno.  La verdad es que esto del pan no está sirviendo para pasar dos días pensando en ello.

Hace años, antes de que nacieran los peques, yo hacía pan en la panificadora. Hacía unos panes muy ricos con aceitunas negras, tomate seco, aceite, orégano, en plan muy mediterráneo, otros con pipas y semillas. Estaban buenísimos. Me gustaba mucho innovar e inventarme recetas. Algunas salían muy ricas y otras no tanto, pero las que salían buenas, las repetía cuando venía alguien a comer y normalmente a la gente le gustaba mucho mi pan casero.

 

Resultado del pan

Cuando nacieron los peques, no había mucho tiempo de hacer pan casero, así que, la panificadora primero la guardé en un armario de la cocina y al final la llevé al trastero. Y ahí sigue. No sé si algún día la sacaré. De momento este pan lo hemos hecho en el horno y la verdad es que ha quedado bien. No es como mis antiguos panes mediterráneos, pero están buenos. Esponjosos y ricos.

Y por la tarde, hemos pasado la tarde en la terraza, jugando un poco y cantando otro rato. Es muy diferente a lo que tenía pensado para semana santa, pero lo importante es que estamos sanos, estamos bien y a ratos, cuando no pensamos en todo lo que está ocurriendo en el mundo, estamos felices.

Y tú, cómo estás pasando la semana santa?

 

 

* Photo by Artur Rutkowski on Unsplash

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